Retablo de Vida y Muerte
Durante este monólogo la actriz uruguaya Estela Medina le da vida a las protagonistas de grandes obras del teatro clásico iberoamericano como La Dama Boba (de Lope de Vega), El Amor de Don Perlimplín (de García Lorca), Peribañez (de Lope de Vega), Voces de Gesta (de Ramón María del Valle-Inclán), Fuenteovejuna (de Lope de Vega) y La Celestina (de Fernando de Rojas), entre otras.
Los fragmentos escogidos de las obras hacen referencia a cuatro temas en particular: la vida, la muerte, el amor y la locura.
El monólogo de Estela Medina es acompañado por la guitarra de Gonzalo Eneo, así como por un diseño de luces que le da la atmósfera adecuada a cada momento, y por el vestuario de la actriz, que inicia la obra con un vestido blanco y la termina con uno negro para comunicar que los años van haciendo lo suyo (física y emocionalmente) en la vida de la protagonista.
En este retablo de vida y muerte, Estela Medina actúa, canta y declama poesía mostrando la gran versatilidad que tiene como artista. En la obra no hay ninguna escenografía, pero los textos cobran vida en la voz singular de la actriz y le hace sentir y ver al público el drama de cada una de estas mujeres, como madre, como hija virginal y pura, como loca e, incluso, llega a interpretar con fuerza y hondura algunos dramas masculinos.
La obra fue escrita en 1975 por el uruguayo Mario Morgan, quien también dirige el montaje. El espectáculo ha recorrido varios países, como Venezuela, Guatemala, Honduras, Ecuador, España, Francia, Holanda, Portugal y Estados Unidos. De ella se hizo una producción en disco doble, la cual ha tenido mucho éxito Uruguay, país natal de la artista y del director.
Mario Morgan
Director nacido en Uruguay. Realizó estudios teatrales en los más importantes centros de actividad escénica de su país y se desempeñó como director del Teatro Circular de Montevideo y como director invitado para la mayoría de compañías de su país. En Buenos Aires dirigió grandes musicales como “La mujer del año”, “Sugar”, “Molly Brown”, “La jaula de las locas” y “Cabaret”, entre otros. Ha dirigido a los más destacados artistas de Argentina como Cipe Lincovsky, Norma Aleandro y Rodolfo Bebán. Su trabajo también ha sido elogiado en Chile y Paraguay.
Su vínculo con Colombia empezó desde hace ya varios años pues ha traído numerosos montajes escénicos, entre los que se cuentan “Tres Versiones de la Vida”, “El hombre inesperado”, “Erling” y “La Prueba”. El que Morgan venga a Colombia en esta edición del Festival dedicado a Fanny Mikey es significativo ya que él la dirigió varias ocasiones, la última de ellas en la obra “A Fanny lo que es de Fanny”.
Recientemente estuvo en Colombia dirigiendo la obra “Gorda” que presentó el Teatro Nacional, en donde también dirigió “Extraña pareja”, “Taxi”, “Que no se entere el Presidente”, “El último de los amantes ardientes”, “Yo amo a Shirley”, “Se necesita un tenor”, “Plaza Suite”, “Venecia”, “Taxi 2”, “Frankie y Johnny al claro de luna” y “La cena de los idiotas”. Morgan también dirige en otrosros países latinoamericanos como Argentina y Chile.
Estela Medina
Es considerada una de las actrices más importantes de Uruguay en las últimas décadas. Durante cincuenta y siete años dedicó su carrera a las diferentes obras que se presentaron en la Comedia Nacional del Uruguay, la institución más reconocida de ese país en las artes histriónicas. Su profesionalismo y versatilidad en las tablas le han merecido reconocimientos como el Premio a una vida de dedicación a las artes escénicas, otorgado por el Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami, así como una serie de galardones locales: el Iris de Plata del diario El País, el Candelabro de Oro de la B’nai B’rith y el Florencio Sánchez, premio concedido por la Asociación de Críticos Teatrales de Uruguay, que la han hecho merecedora de ocho de sus estatuillas.
De la obra que presenta en el XII Festival Iberoamericano de Bogotá, el periódico El Mundo de España escribió: “Estela Medina recorre magistralmente textos muy bien elegidos que son todo un impacto escénico y demuestra la enorme dimensión que puede alcanzar una actriz trascendente. Pocas veces un espectáculo podrá conmover, convencer y despertar tanto interés como éste."