Soledades, piedra y cielo
Como un sentido homenaje a la que fuera su amiga y su compañera en tantos años de carrera artística, Canales trae esta pieza exquisita de flamenco que comprende cinco danzas, un vallenato final, y un hermoso epílogo. Sus títulos son: A voz sobre el olvido, Corazón, Fruto del sueño, Preludio de soledad, Preludio de soledades, Retorno Fugaz y Triste y mis ojos no lloran.
Esta obra produce en el espectador deseos incontrolables de hacer poesía y bailar flamenco. En palabras de su director: “Sin previo aviso entenderá que esta vida de piedra y cielo es pura poesía”.
Soledades, piedra y cielo es una invitación a liberar al poeta que todos llevamos dentro, una invitación a volar por cielos abiertos y a gozar de nuestra condición de seres humanos contagiados de la poesía flamenca.
Partiendo de la idea de que "el valor de las palabras no está en lo que encierran, sino en lo que liberan...", Canales crea cada parte de este homenaje a Fanny a partir de los siguientes textos:
A voz sobre el olvido
Soy la oscura mitad de tu existencia,
Fruto de llanto abierto en la penumbra,
alondra vegetal que se acostumbra
a la rama con sangre de tu ausencia.
Sombra de una memoria sin presencia
bajo la noche que tu llanto alumbra,
abierto corazón que no vislumbra
su cielo derrumbado a tu sentencia.
Colmena de ceniza, dispersado
palomar de la nostalgia, voz tardía
de nocturno rumor, atribulado
Fuego de soledad y de agonía
donde la muerte con su musgo helado
cubre la rama de la ausencia fría.
Carlos Martin (1914)
(Primera danza) /Todos/
Corazón
Ya el corazón el hábito declina
del loco amor que fue su desventura,
y gozando la paz de su ternura
un nuevo amor alzándose adivina
Con leve paso el alma se encamina
por jardines de luz, a la ventura:
y siente, corazón, que la dulzura
sobre la tierra matinal germina.
Qué largo fue su triste desvarío
y que vana la angustia que en la mente
prendiste, corazón ajeno y mío.
Hoy, con pulso de estrella se te siente
correr la sangre por el ancho río,
corazón que en ti tiene su vertiente.
Gerardo Valencia (1911-1995)
(Segunda danza)/Baile por Cabales y Carceleras/ A. Canales
Fruto del sueño
A paloma de nieve condenado
a flor de llama al viento sometido,
a lluvia desgajada estatuido
fruto del sueño, ciervo degollado;
te meces en el aire, vulnerado
fantasma de los ojos desprendido,
carbón en cuyo rostro se ha encendido
lo que la muerte tiene anticipado.
Vienes con pasos turbios de cautela,
en las frondas del sordo duermevela,
como las huellas del asesinado
amor que ayer nos entregó la suerte
un minuto no más y que hoy se vierte
sobre el fulgor del pecho derramado.
Arturo Camacho Ramírez (1910-1982)
(Tercera danza) (Soledades & de Piedra y Cielo) /Bailaora/
Preludio de soledad…
Vagaré bajo la sombra y las estrellas
que conocen mi frente y sus desvelos,
contaré como pétalos sus rayos
sin pedir al azar su vaticinio.
Quiero con mis pisadas
recorrer hacia atrás,
horas que se quedaron extasiadas
en el reloj que el sol eternizaba,
y repetir: ¡Dios mío! ¡Cuántos nombres!...
Jorge Rojas (1911-1995)
(Cuarta danza) /Bailaores/
Preludio de soledades…
Criaturas, norte, sur, sólo viento y ceniza,
ebrios itinerarios que extraviaron mis brújulas.
Hay algo indefinible entre el follaje,
un olor de mujer que no regresa.
Ya las palabras no tienen el deleite del labio,
se borran en el aire como saetas de humo,
caen en la hojarasca
ajenas a su rumbo y su herida.
En una escondida copa,
el alma ha guardado todas las caricias
y cuando la luna me alarga los brazos
por sobre los senderos
y no encuentro a nadie vivo
acerco sus bordes a mi sed.
Sin olvidar que un gran silencio
soporta otros silencios,
y así se levanta la torre
donde habitó la soledad.
Jorge Rojas (1911-1995)
(Quinta y última danza) Resurrección...
Retorno Fugaz
¿Cómo era, Dios mío, cómo era?
¿Cómo la huida de la primavera?
Tan leve, tan voluble, tan ligera
cual estival vilano...¡Sí! Imprecisa
como sonrisa que se pierde en risa...
¡Vana en el aire, igual que una bandera!
¡Bandera, sonreír, vilano, alada
primavera de junio, brisa pura!...
¡Qué loco fue tu carnaval, qué triste!
Todo tu cambiar trocose en nada
_¡memoria, ciega abeja de amargura!-,
¡no sé como eras, yo que sé que fuiste!
Juan Ramón Jiménez….(Sonetos Espirituales, 1914)
(Vallenato final)…/Todos/…
Triste, y mis ojos no lloran
Estoy triste, y mis ojos no lloran
y no quiero los besos de nadie;
mi mirada serena se pierde
en el fondo callado del parque.
¿Para qué he de soñar en amores
si está oscura y lluviosa la tarde
y no vienen suspiros ni aromas
en las rondas tranquilas del aire?
Han sonado las horas dormidas;
está solo el inmenso paisaje;
ya se han ido los lentos rebaños;
flota el humo en los pobres hogares.
Al cerrar mi ventana a la sombra,
una estrena brilló en los cristales;
estoy triste, mis ojos no lloran,
¡ya no quiero los besos de nadie!
Soñaré con mi infancia: es la hora
de los niños dormidos; mi madre
me mecía en su tibio regazo,
al amor de sus ojos radiantes;
y al vibrar la amorosa campana
de la ermita perdida en el valle,
se entreabrían mis ojos rendidos
al misterio sin luz de la tarde...
Es la esquila; ha sonado. La esquila
ha sonado en la paz de los aires;
sus cadencias dan llanto a estos ojos
que no quieren los besos de nadie.
¡Que mis lágrimas corran! Ya hay flores,
ya hay fragancias y cantos; si alguien
ha soñado en mis besos, que venga
de su plácido ensueño a besarme.
Y mis lágrimas corren... No vienen...
¿Quién irá por el triste paisaje?
Sólo suena en el largo silencio
la campana que tocan los ángeles.
Juan Ramón Jiménez
(EPÍLOGO/ A. Canales solo ante el peligro...)
Antonio Canales
Nació en Sevilla en 1961, y es uno de los bailaores más famosos del mundo. Es reconocido como el sucesor de grandes figuras como Antonio el Bailarín y Antonio Gades. Fue bailarín y solista del Ballet Nacional de España.
En París conformó el grupo de la artista francesa Maguy Marín. Ha sido invitado a participar en más de cincuenta creaciones como primer bailarín, ha realizado más de cincuenta galas de talla internacional, como la coreografía del festival Versalia de Italia. Ha compartido escenario con grandes artistas como Fernando Bujones, Peter Schaufuss, y Julio Bocca.
Ha merecido diversos reconocimientos y premios, como el premio Mavisela de Italia al Mejor Bailarín, en 1988, y Mejor Bailarín Internacional de Ciudad de México, compartido con Julio Bocca, en 1990. Fue invitado a participar en la gala Estrellas de Montreal, en Canadá, en la Gala de las Estrellas organizado por el Ballet de Montecarlo. Por si fuera poco, le fue otorgada la medalla de Andalucía, máxima distinción destinada a artistas que hayan contribuido a extender por el mundo el nombre de su tierra.
Compañía Ballet Flamenco Antonio Canales
En 1992, Canales fundó su propia compañía de ballet, con la cual ha realizado obras como A ti, Carmen Amaya, Siempre Flamenco, Bengues, Venus y Narciso, A cuerda y tacón, Variaciones sobre el Guernica de Picasso, La casa de Bernarda Alba, Raíces, Gitano y Torero.

