If pyramids were square (1988)
El surgimiento de la tecnología en la representación teatral ha significado para muchos grupos y corrientes un desafío que invierte los valores del discurso escénico, desplazando el aspecto textual en beneficio de los elementos visuales y sonoros, la iluminación, así como la plástica corporal, el espacio escénico y las atmósferas ricas en sugerencias. Tal es el caso de la creación experimental del grupo "Plan K", de Bélgica, dirigido por Frederic Flamand.
La obra "IF PYRAMIDS WERE SQUARE" ("Si las pirámides fueran cuadradas") se presenta como un homenaje a la geometría —precisamente la creación y distribución racional del espacio— desde la óptica del cubo escénico. La luz crea imágenes móviles, de carácter geométrico, sobre el cuerpo de los actores. El juego de sombras no es un simple efecto ambiental o decorativo, sino un complejo sistema de signos, sugeridos como las formas que aparecen en los sueños.
"SI LAS PIRÁMIDES FUERAN CUADRADAS" es el resultado de catorce años de actividad investigativa sobre las posibilidades de la luz y la sombra en el espacio escénico, mientras los actores realizan diversos rituales corporales, recibiendo y transformando con su plástica gestual el efecto de una iluminación que se presta para sugerir un número indeterminado de metamorfosis.
En esta propuesta, Frederic Flamand no busca que el espectador siga el hilo de un argumento o el suspenso de una trama, sino más bien provocar distintas reacciones y sensaciones visuales. Los principales elementos con los cuales trabaja el actor son la danza y un juego teatral que da al espacio escénico un valor específico, con sus propias características, y no sólo como la ilustración de sitios o lugares de la realidad cotidiana, ajenos al espectáculo.
El director Flamand sostiene que: "Es una experiencia que se está desarrollando en Europa; artistas de diferentes disciplinas trabajan juntos en una misma idea y el resultado que obtienen es diferente, muy difícil de ser clasificado, y en esto reside lo interesante".
En lo profundo, el espectáculo del "Plan K" plantea una reflexión sobre la batalla que libran el hombre y la tecnología.
El moderno habitante de las grandes urbes se halla enfrentado a relaciones y a espacios muy diversos a los que había conocido el ser humano en cualquier otro período. En la obra, la escenografía está formada de estructuras de madera, espejos de aluminio, pantallas de computadora y una serie de movimientos de la iluminación que transforman los espacios, muestran cómo el hombre poco a poco se va convirtiendo en un ser extraño en el universo que él mismo ha creado.
"La batalla entre el hombre y la tecnología —dice Flamand— es el leiv-motiv del espectáculo. Una lucha que nos lleve a encontrar el equilibrio, para poder aprovechar los adelantos de la ciencia y la tecnología, pero no a costa de nuestra sensibilidad".
De algún modo, el mito del hombre y la máquina es contado y recreado visualmente en "SI LAS PIRÁMIDES FUERAN CUADRADAS". En la pieza, el grupo "Plan K" intenta explorar nuevos significados de los objetos reales y cotidianos, extrayéndolos de sus contextos tradicionales. Por otra parte, el discurso se construye a partir de la fragmentación de las imágenes, intentando sugerir la invasión de señales, objetos y sensaciones diversas que el hombre recibe del complejo mundo urbano de nuestro tiempo. Muchas de estas sensaciones, y la relación con imágenes y objetos, pasan directamente al inconsciente y desde allí ejercen su influencia, más allá de cualquier concepto de utilidad o sentido.
En una época de grandes transformaciones científicas y tecnológicas como la actual, las imágenes y los signos son como fantasmas transitorios, como simples sombras que pasan de un modo efímero sin que el hombre pueda llegar a sentir en esas formas pasajeras la imagen de lo perdurable.
La sugerencia de danza se lleva a cabo con la música de Peter Gordon, una de las figuras de mayor relieve entre los compositores de música experimental de Nueva York, la arquitectura escénica corresponde al artista plástico Martin Kasimir. Con estos aportes, el creador y director del espectáculo, Frederic Flamand, sostiene: "Más allá de la oposición entre el hombre y la máquina, por encima del análisis, la transmutación de nuestro cuerpo y nuestro inconsciente. El diálogo fascinante y desconcertante entre lo real y su reflejo, que nos sitúa en la médula del tiempo". Esta podría ser la síntesis de una propuesta tan novedosa como: "SI LAS PIRÁMIDES FUERAN CUADRADAS".
Tomado del libro memorias del I Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, 1988.
Pais
Belgica
Grupo
Plan K
Creación y dirección Frederic Flamand





